Cómo dividir las tareas para la organización de una boda

Realizar una división de tareas equilibrada y organizada te ayudará a ti y a tu pareja a preparar vuestra boda sin mayores sobresaltos. Hoy te contamos cómo hacerlo

12 abril 2018
dividir tareas de boda

Para poder preparar una boda sin que el estrés se apodere de todos hay que ser realistas: sabemos que, si bien la idea de tomar cada decisión como pareja es super romántica, no siempre se condice con la realidad. Y ni hablar si aparte de preparar un boda tenéis que equilibrar carreras exigentes, en ese caso seguramente no tendréis más remedio que dividir para conquistar. Pero todo tiene un lado positivo, y es que (aunque suene mal dicho así) puede que vuestros intereses no necesariamente sean los mismos: mientras a ti puede que te preocupe más cómo lucirán los centros de mesa, a tu pareja puede interesarle más el tipo de música que sonará durante toda la noche, por lo que teniendo en cuenta estos intereses ya estaréis en condiciones de realizar la primera división de tareas. Ahora bien, para dividir los deberes de manera justa (no solo para que ambos tengáis la misma carga de trabajo sino sobre todo para que el resultado final de la boda sea verdaderamente de los dos) aquí os van cuatro sugerencias que pueden ayudaros mucho durante la organización.

 

Haz una lista

Si hay una verdad universal sobre las bodas, es esta: hacer listas te mantendrá cuerda, incluso si no eres la persona más organizada del mundo. Una vez hecha la lista con todas las tareas que debéis llevar a cabo es el momento de que los dos os sentéis, reviséis juntos esta lista y hagáis una segunda lista rápida de todas las actividades que al menos a uno de vosotros realmente le interesan. ¿Estás muy preocupada por el diseño de la invitación? ¿Tu pareja insiste en el tipo de fotógrafo que quiere para vuestra boda? ¿Preferís definir la tarta y el restaurante juntos? Apunta todas esas tareas y ya habrás dado el primer paso para una mejor organización.

 

Decide de qué puedes desprenderte

Así como es importante saber cuáles son las cosas que te interesa definir, también es importante saber hacerlo con las cosas que realmente no te interesan. Si a ti te da igual tener un trío de cuerdas o un pianista en tu boda, ¿para qué cargar tú con esa decisión si a tu pareja parece no importarle tener que definir eso? Recuerda que cuanto más a gusto este cada uno con las tareas que deben llevar a cabo, más relajados estaréis y lo haréis de forma más eficiente

 

Divide y conquista

Ahora que ya conoces todas las tareas que debéis llevar a cabo y las que queréis y las que no queréis hacer cada uno, vuelve a tu lista de prioridades y divídelas en tres columnas: “tuya”, “mía” y “nuestra”. Primero define las tareas de la columna “nuestra”, ya que de esa manera solo te quedarán las tareas que debéis dividir. Una vez hecho eso asigna a cada uno las tareas que sí desean hacer, de modo que lo último que te quede sean las tareas que menos os interesan.

 

Delega el resto

Finalmente, haz una última lista, esta vez de las cosas con las que ninguno de los dos está tan comprometido pero que realmente no pueden dejar de hacerse (si hay alguna tarea que crees que sí puede omitirse, este es el momento de eliminarla). Fíjate si existe la posibilidad de delegar algunas de esas tareas pendientes a algún miembro de la la familia o a algún amigo, de modo que os queden a ti y a tu pareja la menor cantidad posible. Si incluso delegando tareas todavía te queda alguna pendiente, no tendréis más remedio que resolverla vosotros, teniendo que decidir de nuevo si lo haréis juntos o si preferís dividir también esas tareas (en ese caso, el círculo comienza otra vez :P)

 

Esperamos que este artículo te haya servido y te ayude para organizarte mejor durante la preparación de tu boda. Si así fue, no dudes en compartirlo!