Un oficiante de bodas para una boda simbólica

Hoy hablamos del rol del oficiante de bodas o maestro de ceremonias cuando decidimos optar por una boda simbólica para celebrar el amor con amigos y familia.

18 enero 2019
Boda simbólica

La tendencia está clara: las bodas son cada vez más personalizadas. Si además optas por celebrar una boda civil, tienes la posibilidad de hacer el típico “paripé”: la boda real un día (solo es necesario que asistan los novios y los testigos) y en otra fecha la celebración con invitados, en la que es muy habitual simular una boda de verdad hasta en el último detalle (vestido de novia, ramo, intercambio de anillos, tarta, baile…); es decir, una boda simbólica, sin validez legal ( ya que el oficiante no es juez ni concejal), pero con un contenido emocional muy poderoso (a mucha gente las bodas en el juzgado o el ayuntamiento les resultan demasiado frías, carentes de personalidad y de chispa).

La gracia está en que en este caso puedes decidirlo todo, incluido cómo quieres que sea la ceremonia. Y, a la hora de contratar a un oficiante, también puedes optar por elegir a un amigo o amiga para que desempeñe ese rol, ¿a que es genial? Así, no solo tienes la posibilidad de personalizar al máximo la celebración, sino que además puedes contar con una persona con la que existe un vínculo especial para compartir ese momento único.

La relación con el oficiante de tu boda

Oficiante de una boda simbólica

A la hora de elegir a un oficiante para tu boda, bien sea un profesional o una persona cercana, ten en cuenta que va a ser el encargado de conducir la ceremonia, por lo que es fundamental que acordéis entre los 3 el tono que se quiere transmitir (más emotivo, más formal, tono de humor…) y estructurar bien el guión a seguir, dejando espacios para las lecturas e intervenciones de amigos y familiares y algo de música. Todo esto debe ensayarse antes del gran día, para tener la seguridad de que todos vais a estar cómodos con el proceso..

En cuanto al contenido, hay dos detalles importantes:

  • que sea muy personalizado: sea cual sea el estilo de la boda, es importante que lo que transmita el oficiante sea acorde con el contexto (podéis incluir guiños a anécdotas de la pareja, por ejemplo).
  • que sea ligero: no se trata de dar un sermón, la gente viene a celebrar y necesitan que el proceso resulte fácil de digerir, no demasiado denso ni demasiado largo.

Ventajas de celebrar una boda simbólica

Además de personalizar la celebración al 100% y de poder elegir a la persona que va a conducir la ceremonia, otra ventaja de optar por este tipo de boda es que vais a poder celebrarlo todo en el mismo sitio, tanto la boda en sí como el posterior banquete y la fiesta. La logística se simplifica muchísimo al no tener que desplazar a los invitados. Y disponéis de una gran libertad para elegir la localización ideal para la boda (el campo, la playa…).

Ante todo, no olvides que…

Lo esencial es que os sintáis cómodos con cada elección: el oficiante, el guión…   ya que de cara a los invitados todo va a ser “real”. El oficiante es un maestro de ceremonias, que va a poner palabras a vuestros sentimientos; para que todo salga perfecto es importante que sintáis una conexión especial con esa persona, que os transmita tranquilidad.

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